Un grupo de soldados norteamericanos persigue a un hombre barbudo y con turbante (nunca se sabrá a ciencia cierta si es o no un combatiente talibán) por un paisaje desolado e imponente. Lo capturan, lo torturan y lo trasladan a un campo de detención ubicado imprecisamente en alguna región helada y desierta. Un accidente permite escapar al prisionero y la persecución se desarrolla entonces en un bosque cubierto de nieve. No hay diálogos, no se pronuncian nombres; sólo se ve a un hombre desesperado, que sólo confía en su instinto animal de supervivencia, y que está dispuesto a todo con tal de no resignar su libertad. Esta es la propuesta de "Essential killing" ("Asesinato esencial"), que se vio en la competencia internacional del Festival de Cine de Mar del Plata.

El veterano realizador polaco Jerzi Skolimowski había salido de un largo paréntesis creativo hace dos años, con el estreno de "Cuatro noches con Ana". Con la propuesta exhibida en el marco del festival marplatense, confirma que su potencia narrativa y la calidad visual de su cine están intactas. El filme se construye a partir de las imágenes y de las acciones, ya que el diálogo es prácticamente inexistente.

Skolimowski confesó que se alejó de los temas políticos en sus películas porque hace muchos años filmó "Hands up" ("Manos arriba"), un alegato contra el stalinismo, que prácticamente arruinó su carrera y lo forzó al exilio. "Yo sabía que cerca del lugar en el que vivo hay una base norteamericana en la que se dice que aterrizan aviones que traen prisioneros desde Oriente; pero estaba convencido de no tocar el tema porque ya no quiero meterme en política con mis películas", explicó. "Pero una noche tuve un accidente; mi auto se deslizó del camino a causa de la nieve, y casi cayó dentro del aeropuerto secreto. Pensé que algo así podía pasarle a los vehículos que llevan a los prisioneros, y que esto podría darles la oportunidad de escapar; imaginé entonces a una persona sola, enfrentándose por primera vez en su vida con la nieve, descalzo y con un overol liviano, y lo imaginé como un animal que lucha por su vida, y que necesita matar para conservarla. Entonces me dije que esta era mi película", detalló.

En el cierre de la charla, Skolimowski dijo que esta película confirma una idea que aparece con cierta frecuencia sus filmes: "el mundo es un lugar salvaje".